viernes, 17 de abril de 2009

L O T E R Í A


Nunca me han negado mi condición de adoptada,. Me lo cuentan cada vez que me recuesto con ganas de escuchar una historia y estarme quietecita un rato disfrutando de su voz .
Dice mi madre que fui una sorpresa por Papá Noel, así es que empecé a disfrutar de mi casa unas navidades.....
Año 2004, Diciembre.
Por esos días yo estaba un poco desconcertada después de tantos traslados.
Tantos kilómetros desde mi país, la republika Ceská (Havlickuv Brod ), las jaulas, la oscuridad de los furgones, ruidos desconocidos, el hambre y el frío me moldearon el carácter.
Parece que estoy buscando una justificación y así es en cierto modo. Solo tenía dos meses cuando me separaron de la camada y fue un cambio muy brusco para un bebé.
Parece que estoy reivindicando comprensión y otra vez es cierto. Aquella experiencia me marcó tanto, que me está costando mucho confiar.
Pero al grano, que me estoy yendo por las ramas.
Mi penúltima parada fue una jaula de cristal que colocaron justo al borde de un gran pasillo en un centro comercial. Para una perra miedosa como yo, esto tenía sus pros y sus contras.
Era el mejor escaparate para que alguien al verme, sintiese eso que llaman amor a primera vista. El problema era que también estaba a merced de las gamberradas de los críos que según pasaban aporreaban el cristal y a mí, esas violencias me daban mucho miedo.
Pensemos en positivo.
El 20 de diciembre de aquel año una cara amable se quedó observándome. Habló con su acompañante de una forma extraña y eso llamó mi atención. Me senté irguiendo las orejas y le mire fijamente. Él, sonrió, cuchicheó algo con la mujer de la tienda y se marchó pasillo adelante hasta que le perdí entre la gente. Mi compañero de jaula, un pequeño doberman, ni siquiera alzó la vista, continuó dormitando entre aquel montón de virutas de papel que nos servía de colchón.
Dos días más pasamos haciéndonos compañía uno al otro, entre juegos y siestas ,hasta que llegó el gran día, "mi día de suerte". Precisamente era el 22 de diciembre, la fecha del sorteo y la llegada de mi fortuna.
Hora de comer aproximadamente.
Fue la primera vez que nos vimos. Yo les veía reírse de forma nerviosa y emocionada.
Ellos me vieron tumbada como la esfinge pero con mi cabecita apoyada sobre las patas delanteras, dicen que les miré despreocupada, ausente.... y yo creo que lo que pasó es que tenía sueño....
La mujer de la tienda metió el brazo por la parte superior de aquella urna y me sacó hasta un mostrador. Ellos me contemplaban y echaron sus manos sobre mí , cosa que me asustó tanto
que además de hacerme pis, empecé a temblar y mis patas flojearon hasta el punto de desparramarme sobre aquel tablero.
Mi padre me cogió en cuello, metió mi cuerpo dentro de su abrigo y ya no me soltó. Mientras, ella resolvía los trámites económicos y miraba utensilios de primera necesidad.
Y así fue mi primer contacto, propiciado por cierto( luego lo supe) por aquel hombre italiano de sonrisa bonachona que dos días antes y por pura casualidad, encontró lo que su amiga, mi madre, estaba buscando....
Checa"A mí.

3 comentarios:

Nacho dijo...

Hola Chequina:
Bienvenida a este mundo de locos blogueros.
Tengo aun fresca, en mi memoria, tu imagen en esa postura de esfinge y de cuando te cogi en brazos y te tapé con mi abrigo.
Han pasado 4 inviernos y hemos ido haciendonos complices y amigos.
Espero que siga así durante muchos años.
Un mimo.

Turco dijo...

Muy guau tu blog

celiakruz dijo...

Mira bien.....y a ver quien te da a tí mas pan que nadie (que no lo sepa Sergio) con quien caminas tu mas formal, quien es el macho alfa cuando no está Nacho.....


!!!!!CALLE DEL AGUA!!!!!(enseguida, que ya llegó el verano)

Ya-tú-sabes-mi-amol